En el marco del 10 de septiembre, nuestros estudiantes llevaron un mensaje de concientización y esperanza más allá de las aulas.
Por la mañana, alumnos de 3.º año salieron al encuentro de nuestra comunidad compartiendo mensajes, globos amarillos y libros misioneros. Por la tarde los alumnos de 5º, desde el Cerro San Bernardo, cerramos esta jornada con un gesto simbólico que buscó expresar algo sencillo pero profundo: estar presentes, aprender a escuchar, acompañar y recordar que pedir ayuda también es parte del cuidado.
Como comunidad educativa cristiana, creemos que cada vida tiene un valor inmenso ante los ojos de Dios y que también somos llamados a cuidar la vida de quienes están a nuestro lado.
💛 Que cada vida encuentre una mano que acompañe, una palabra que dé esperanza y la certeza de que Dios está cerca.
“Ayúdense unos a otros a llevar sus cargas.”
Gálatas 6:2